Llegó nuestro temido momento…….el cambio de armario. Momento de crisis, jajajajaja, de bienvenidas y despedidas.
Despedidas de tirantes, sedas, vestidos , shorts, y bienvenida a los jerséis amorosos, abrigos, y complementos otoñales. Lo que nos cuesta dar el salto, y lo feliz por contra que estamos realmente , cuando lo llevamos a cabo.
He de decir que yo soy más de verano que de invierno, aunque aquí el invierno realmente, es un paseo por las nubes , comparado con mi ciudad natal, pero si he de resaltar algo , un complemento fundamental en ambas estaciones , ya que es totalmente atemporal , son las AMADAS BOTAS COWBOY.
Ese complemento que tiene un lugar privilegiado en el armario o vestidor de todas Los mujeres, principalmente por su versatilidad, perfectamente combinable con cualquier prenda( un short- Vestido largo o corto -jeans- faldas), y que siempre da un aire bohemio, fresco y casual a nuestro OUTFIT.
Variedad de estilos , colores, materiales , pero con un denominador común , y es que lleva siendo el complemento fetiche por excelencia desde hace varias campañas, pero ésta ya ha sido una revolución auténtica.
Adaptadas a los gustos mas variados, y no dejando indiferente a nadie. Algunos de sus elementos más representativos son su punta afilada, y algunos motivos bordados en la caña , así como su tacón ancho y redondeado, que hacen de ellas un must imprescindible.
El calzarte unas botas cowboy supone, seguridad, fuerza , libertad…..inspiradas en la época del wéstern , donde rezuma cierto halo de romanticismo.
Lo que está claro, es que da igual donde vayas o te lleve el destino , pero eso si, siempre pisando fuerte con nuestras AMADAS BOTAS COWBOY.